CULTURA TUMACO

por:


Sebastián José Correa Jiménez 
César Vizcaino Pérez 
Manuel José Henríquez Manotas 


Secuencia cultural y asentamiento

Se detalla una secuencia cronológica y cultural de la región Tumaco, tomando en cuenta la evidencia tomada de diferentes excavaciones, en forma de producciones alfareras y fechamientos de la zona principal y aledaños.

- Fase Inguapí I (600 a 350 a.C.): Se encontraron los primeros rastros de formación en esta fase. Se reconocen influencias culturales de los Tumaco en lugares como Guayas, Bahía, Manabí y Esmeraldas. La cerámica encontrada incluye picos de botella, escudillas con soportes cónicos, cuencos y vasijas globulares medianas decoradas con diferentes patrones. La cerámica muestra una pasta y acabados finos.

- Tumaco/La Tolita: Se encuentran vasijas antropomorfas y figurillas humanas detalladas con atuendos, pinturas corporales e incisiones en diferentes partes del cuerpo.

- Fase Inguapí II (350 a.C. a 350 d.C.): Se destaca por un aumento en la complejidad social prehispánica entre Colombia y Ecuador. La alfarería de la época se compone de múltiples formas y decoraciones, así como una combinación de diversas técnicas decorativas en formas cuidadosamente acabadas. La imperfección es apreciable en este y el uso de atemperantes similares en sus piezas también lo es.


Ilustraciones de restos datados de la fase Inguapí II (Patiño, 2003)

- Fase El Morro (350 d.C. a 600 d.C.): En la isla de El Morro se recolectó el mayor número de fragmentos cerámicos en áreas de ocupación cercanas a los manglares. En esta fase, los grupos alfareros introdujeron nuevos estilos en la elaboración de vasijas, entre los cuales se destacan las copas con pedestal acampanado de diferentes tamaños, sencillas, con base anular; vasijas globulares sencillas, abiertas con base anular; ollas globulares de cuello compuesto y angosto y cuencos hemisféricos. Existe un vacío cronológico que no ha sido llenado por evidencias de grupos prehispánicos y comprende desde el final de la fase El Morro 600 d.C. hasta el 800 d.C.

Sondeos en El Morro, 1978 (Bouchard, 1998)

- Fase Bucheli-Caunapí (800 d.C. a 1500 d.C.): Decoración destacada con patrones geométricos horizontales, oblicuos, paralelos y hachurados en la parte superior de las vasijas. Uso culinario y funerario de los productos cerámicos.

Geográficamente, la cultura Tumaco se divide en dos importantes sectores ecosistémicos:

1. Zona de los mangles: Pobladores ubicados en riberas y bocanadas de ríos en las cabeceras de esteros y caños. La abundante vegetación de los manglares separa la costa y la llanura aluvial.

2. Llanura aluvial pacífica: Pobladores que ocupan la llanura aluvial, con clima húmedo y caliente. Utilizan lomas y colinas para el cultivo de maíz, plátano, borojó y cacao.

En cuanto a las fases culturales de estos grupos:

- Zona de los mangles: Fase Las Delicias (190 a.C. a 90 a.C.) con alfarería sencilla y evidencia de pesca y agricultura.

Fase La Cocotera (110 d.C. a 60 d.C.) con alfarería diversa y decoración pintada.

- Llanura aluvial pacífica: Fase El Tamarindo (140 a.C. a 60 a.C.) con alfarería sencilla y evidencia de figurillas humanas. Fase San Miguel con alfarería sencilla y la adición de cordones en el labio.

Se han realizado excavaciones y estudios arqueológicos para comprender las sociedades que se asentaron en la zona, aunque algunos sitios han sido destruidos debido a la expansión urbana de Tumaco. Hay también evidencia de figurillas humanas similares a las tradicionales Tumaco. Esta alfarería está datada entre más o menos 140 y 60 a.c. El otro grupo, San Miguel, está repartido a lo largo de los ríos Guapi y Timbiquí. No hay dataciones de carbono, pero hay suficiente evidencia de que perduraron hasta posteriormente al a conquista.

Ubicación 

La costa pacífica colombiana cuenta con 1300 km de extensión. Compone dos vastas formas de terreno. Una se encuentra desde la limitación con Panamá hasta el Cabo Corrientes. Se distingue gracias a su costa acantilada, rocosa, varios golfos y golfos pequeños profundos. Los ríos que desaguan son muy pequeños gracias a su proximidad con la serranía del Baudo, y la serranía del Sapo con unas elevaciones límites de 1800 metros sobre el nivel del mar. Esta región es reconocida de alta humedad en todo el mundo, debido a que sus precipitaciones al año son más de 8000mm. (IDOC,1976; West, 1957 citado por Patiño, 1988, p. 12). 

 

La segunda zona empieza desde el Cabo Corrientes y concluye hasta el desagüe del rio Mataje, no obstante, topográficamente también incluye una porción de la costa de Esmeraldas hasta algunas partes de La Tolita en el territorio norte del Ecuador. (Valdez, 1987, p. 10-21 citado por Patiño, 1988, p. 12). A dicha región se le denomina como “Llanura Aluvial Pacífica”, pero coloquialmente se le dice “Anden Pacifico”. Esta región engloba desde la zona del litoral hasta las laderas de la Cordillera Occidental. 

 

Sus alturas fluctúan entre 500 a 800 metros sobre el nivel del mar. De manera general, se puede destacar dos áreas ecológicas: La primera es el Litoral, con una sobresaliente línea de manglares, que se expanden por toda la costa y se introduce con la parte continental con unos 15km en esa región. La segunda área ecológica se trata de la llanura aluvial selvática, que se aproxima hasta las pendientes de la Cordillera Occidental. Se describe como una zona demasiado húmeda y a la vez tiene diversidad en recursos Arbóreos y de fauna. (IDOC, 1976; Hubach, 1945 citado por Patiño, 1988, p.12) 

 

Debido a su cobertura vegetal, esta región se categoriza como bosque tropical húmedo. En este lugar prevalece una abundancia de manglares sobre la zona pantanosa y en la selva tropical que se ubica en la llanura aluvial. Su promedio anual de precipitaciones está entre 4000 a 8000 mm. Su temperatura promedio es de 20°C. El verano se da entre enero, febrero, Julio y por último agosto.  

 

El clima que contiene esta llanura costera es principalmente caliente y húmedo. Su humedad es gracias a la gran evaporación que hay en esta zona, que da origen a una corriente llamada la corriente cálida costera. Dicha corriente forma nubes espesas y con baja altura que se dirigen hacia el oriente. Apenas una de estas nubes haga contacto con la temperatura más baja de la selva de la llanura procede a condensarse y así se generan lluvias. (Hubach, 1945, p. 157-158 citado por Patiño, 1988, p. 14). 

 

A dicha región del Cauca se le atribuye una gran red hidrográfica que incorpora ríos importantes que se dirigen a las vertientes de la Cordillera Occidental, de los cerros Napi y el cerro Timbiquí. Algunos ríos de esta red son el Saija, Bubuey, Guafuí, Mira, Limones y Napi. (Patiño,1988, p.14) 


Rio Mira. Tumaco. (Patiño, 2017).


Luego de que los ríos atraviesan la llanura aluvial y recogen agua de los abundantes arroyos, terminan desaguan en el océano pacifico por medio de pequeños riachuelos. El que más se distingue es el Quiroga y el estero Marcelo. (Patiño, 1988, p.14)


Llanura Aluvial cerca de Tangareal, Tumaco. (Patiño, 2017).

Luego de la llanura plana, se identifican áreas ecológicas y ambientales que disponen de un alto dominio marino, con mareas que llegan hasta los 8 metros. Dichas variaciones crean ambientes ecológicos en zonas, llamados natales, manglares, guandales y playones. Su característica principal es su exuberante biodiversidad de flora y fauna. Las zonas bajas por naturaleza son zonas conectadas por medio de redes de esteros y canales, que se comunican con el mar y parte de la llanura aluvial. Algunas de estés redes se hacen gracias a ríos como el mexicano, Caunapí, el Mira, etc. Esta región ubicada en el sur de la costa del Pacifico fue sede principal de grandes asentamientos de diferentes comunidades a lo largo del tiempo, pero, la que mas predomino y fue la más importante, estuvo en los tiempos prehispánicos del 2.350 al 1.650 A. P, esa cultura hoy la conocemos como Tumaco-Tolita. (Patiño, 2017, p.2)

Tumaco. Esteros y Manglares (Patiño, 2017).


La llanura aluvial del pacifico se fragmenta en 4 partes o 4 zonas. 1. Piedemonte alto, se ubica es en el oriente, 2. Piedemonte bajo, se ubica en la zona media de la llanura, 3. Selva tropical pantanosa, se ubica próxima a la costa, 4. El área de los manglares. (Hubach, 1945, p.150 citado por Patiño, 1988, p.14). 

 

a.     Piedemonte alto se encuentra en un sector empinado. Se compone de lomas y llanuras en las laderas de la cordillera occidental. Sus vertientes tienen forma ondulada, con sedimentos de arcilla y arenisca. Los cerros a más altura se caracterizan por tener su terreno fracturado. (Cortés, 1981, p. 10 citado por Patiño, 1988, p. 15-16). Gracias que la selva tropical cubre toda el área, permite una enorme diversidad en subespecies arbóreas que siguen siendo sin ser identificadas hoy en día. Se logran realizar en esta zona cultivos de caña de azúcar, maíz, plátano y algunos casos cacao. (Patiño, 1988, p. 15-16) 


b.     Piedemonte bajo es una formación colinas y planicies amplias cercanas a la red fluvial de la zona. Los oteros se distinguen por su distancia corta al mar, como la cuesta de Bernardo y la cuesta del rio Saija. Sus ríos en esta área son amplios y hondos. Las llanuras fluviales so pocas y al mismo tiempo cortas en longitud, están formadas por materiales anteriores al pleistoceno. (Patiño, 1988, p. 16). Al igual que el piedemonte algo, esté este envuelto en una selva tropical con una inmensidad de zonas arbóreas. Entre los árboles que más se destacan son el canelo, carbonero y el amarillo. En sus suelos se cultiva plátano, borojó, cacao y maíz. Estos cultivos se ven beneficiados ya que están al pie de los ríos. (Hubach, 1945; Cortés, 1981 citado por Patiño, 1988, p. 16)


c.      El área tropical pantanosa es una zona que tiene un suelo llano y barroso, aunque solo es una parte de este terreno, ya que hay otras que no, como las que quedan en orilla de los ríos. El área baja de esta zona se inunda gracias al estancamiento del agua durante la época de marea alta. Algunas zonas de la selva quedan fangosas por su poco drenaje. Esta parte de la selva tiene varias especies de árboles, como el machare, el peine mono, el chanul, el otobo y el canelo. Etc. Se puede encontrar cultivos de palmas como la Niadi o la Huinil. Ya en esta parte del territorio se tiende a practicar más la pesca por su método de desagüe. (Patiño, 1988, p. 16)


d.     El área de manglares está a menos altura que la tropical pantanosa. En esta zona se presentan con mayor facilidad mareas fuertes. Su franja costera está formada por playas. El terreno de esta zona esta recubierto por una selva densa de manglares. Los árboles de estos manglares tienen una altura promedio de 15 a 30 metros. Los manglares forman parte del sistema de desagüe del rio con el océano. Contiene gran cantidad de arena y arcillas. Se caracterizan diferentes tipos de fauna que allí habitan, algunas son marinas como mojarras, barbudo o el lenguado. Otras especies terrestres pueden ser patos, aves playeras, alcatraz y nutrias. (Patiño, 1988, p. 17-18) 

 

El área de manglares está a menos altura que la tropical pantanosa. En esta zona se presentan con mayor facilidad mareas fuertes. Su franja costera está formada por playas. El terreno de esta zona esta recubierto por una selva densa de manglares. Los árboles de estos manglares tienen una altura promedio de 15 a 30 metros. Los manglares forman parte del sistema de desagüe del rio con el océano. Contiene gran cantidad de arena y arcillas. Se caracterizan diferentes tipos de fauna que allí habitan, algunas son marinas como mojarras, barbudo o el lenguado. Otras especies terrestres pueden ser patos, aves playeras, alcatraz y nutrias. (Patiño, 1988, p. 17-18)


Artesanías

En la antigüedad una de las culturas que más influyo en la región del pacifico colombiano fueron los Tumaco-La Tolita, esto debido a sus excepcionales habilidades en el desarrollo de objetos de cerámica y metal de gran calidad y belleza. La cerámica Tumaco representaba expresiones artísticas únicas que combinaban elementos de las tradiciones indígenas que tenían en ese momento las cuales eran influida por otras culturas precolombinas, las cuales se volvieron un referente para la comprensión de su historia y la cultura de la región mencionada anteriormente. Por lo tanto, en este texto se dará una explicación a detalle de lo anterior de tal manera que se logre entender porque en la región de Tumaco las clasificaciones de la industria cerámica son un medio de reconocimiento de variaciones significativas culturales y cronológicas. (Ford 1972 citado por Patiño, 2003, p. 94). Por otra parte, el metal en la cultura Tumaco era bastante tratado y abundante ya que se utilizaron varias técnicas avanzadas con las cuales dicha cultura trabajo con materiales como el oro, el cobre y la tumbaga para aso crear objetos ornamentales y ceremoniales de gran belleza. Hay que mencionar que la mayoría de las piezas hechas con estos metales son adornos personales presumiblemente usados como símbolos de riqueza y poder. (Patiño, 2003, p. 110). En la figura se pueden observar artesanías elaboradas en la cultura Tumaco.

Figura (). Pintaderas o sellos de cerámica de la cultura Tumaco (Pérez, 2021).

Las artesanías que se pueden ver en la figura () representaban varias de las expresiones culturales más populares en la cultura Tumaco-La Tolita. La habilidad manual en sus diversas expresiones fue lo que distinguía a esta cultura de las demás tribus que habitaban en la misma zona. Sus técnicas eran bastante avanzadas para la época y las obras que creaban tenían una significación social profunda (Pérez, 2021). Con el uso de la cerámica y su creatividad los Tumaco, pudieron representar diferentes aspectos de su cultura a través de distintas obras de arte que hoy en día son objetos de estudio a nivel nacional. Entre estas obras de arte se pueden encontrar las figurillas humanas sólidas o huecas, las cuales poseen un modelado con rasgos del formativo tardío, además sus rasgos son finos algo estilizados y con muy pocos ornamentos y algunas llevan fielmente representados los atuendos y pinturas corporales en rojo y negro o incisiones en diferentes partes del cuerpo de los personajes de aquella época. (Cf., Valdez 1987:13; Lathrap 1975:100 citado por Patiño, 2003, p. 101). En la siguiente imagen se presenta un ejemplar de figurillas solidas con forma humana desarrollada por la cultura Tumaco.

Figura (). figurilla humana antropomorfa de cerámica de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

La figurilla que se presentó en la figura () representa el gran valor histórico y cultural el cual tiene la maternidad de la cultura Tumaco. Al realizar un análisis a esta pieza permite conocer más sobre las creencias y prácticas de la sociedad precolombina de la región del Pacífico colombiano. A través de la observación de detalles como la posición del cuerpo de la figura y los elementos decorativos presentes, se puede inferir información sobre el papel de la mujer en la sociedad y la importancia otorgada a la maternidad en la cultura Tumaco. Cabe mencionar que este tipo de figurillas son consideradas hoy en día como piezas de arte precolombino y son parecidas tanto por su valor estético como por su valor cultural e histórico, además muchas de estas figuras representaban guerreros, shamanes, danzantes y probablemente caciques, todos ellos con ricos atuendos, pinturas y adornos corporales. (Errazuris 1980; Fonseca 1988; Sabolo 1986 citado por Patiño, 2003, p. 104). Cabe resaltar que en algunos estudios estas figurinas se relacionan con los tipos Mate Hueco y Tachina Sólido observados al sur de la costa ecuatoriana (Estrada 1975:80; Alcina Franch 1979:111; Sanchez 1981 citado por Patiño, 2003, p. 101).

Otro de las obrar de los Tumaco hechas con cerámica son las vasijas hechas mediante los procesos de alfarería de la época. Estas vasijas fueron desarrolladas en diferentes formas y tamaños en los cuales se incluyen las alcarrazas con picos de diferentes tamaños y asas puente, vasijas globulares de cuello angosto y ancho, variedad de cuencos esféricos, semi esféricos, aquillados con decoración por encima de la quilla, con bordes en silueta compuesta y adornados con botones, incisiones o aplicaciones, vasos cilíndricos o cuadrados, vasijas con bases anulares, platos y especialmente una profusión de escudillas o cuencos con soportes mamiformes y cónicos de diferentes tamaños. (Patiño, 2003, p. 103). En la siguiente dos imágenes se pueden observar unos ejemplares de las vasijas hechas mediante los procesos de alfarería de los Tumaco.

Figura (). Vasija alcarraza de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

Figura (). Vasija con figura de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

En las figuras anteriores se pueden observar elementos decorativos y características que nos permiten entender más sobre las creencias y prácticas de la sociedad Tumaco. Por un lado, el diseño de la vasija alcarraza de la figura () presenta rasgos típicos de la iconografía Tumaco, como los grandes ojos, dientes y cuernos, lo que puede ser interpretado como una referencia a esos seres antropomórficos con rasgos humanos y animales que los Tumaco adoraban y usaban para representar su visión única del mundo. Asimismo, la figura () indica la vasija era de uso típico en n ceremonias o rituales. En conjunto, los detalles de ambas imágenes permiten obtener una visión más completa de la cultura Tumaco y su producción artística. Las vasijas que han sido descubiertas en procesos arqueológicos de la cultura Tumaco aun poseen características que permite distinguir su función y/o propósito, además de entender más su cultura. En base a lo anterior se puede decir que los Tumaco combinaron varias técnicas decorativas en formas que son cuidadosamente acabadas con superficies pulidas o en superficies algo burdas o toscas. (Patiño, 2003, p. 104).

Para el caso de la metalurgia se tiene los pequeños adornos de lámina y placa, los cuales son considerados como piezas únicas y muy valiosas que relejan la riqueza cultural y artística de dicha cultura, los cuales se caracterizaban por representar figuras antropomórficas y zoomorfas que en su mayoría representa a dioses, animales y/o seres humanos. Los primeros adornos de láminas y placas con agujeros sirvieron, muy probablemente, para sujetarlos a otras piezas mayores, como por ejemplo orejeras compuestas; por otro lado, se sabe que piezas pequeñísimas sirvieron para adornar las figurillas antropomorfas hechas en arcilla: ojos, narigueras y orejeras. (Plazas y Falchetti 1985:204 citado por Patiño, 1988, p. 77). En las siguientes imágenes se pueden observar figuras decorativas típicas que eran utilizadas por los Tumaco.


Nariguera dorada de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

Orejeras doradas de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

Tanto la nariguera dorada como la orejera dorada de la cultura Tumaco son objetos valiosos que evidencian la habilidad técnica y estética de esta civilización precolombina. Al analizar las figuras anteriores se pueden identificar elementos decorativos y características que nos permiten comprender más sobre las creencias y prácticas de la sociedad Tumaco. La nariguera dorada que presenta un diseño complejo que incluye formas geométricas y elementos figurativos, con rasgos humanos estilizados. Por su parte, la orejera dorada presenta una forma antropomorfa que posee rasgos animales y humanos. En ambos casos, el uso del oro como material refleja la importancia otorgada a este metal en la cultura Tumaco. Además, la presencia de estas piezas era muy común en contextos funerarios, lo que sugiere su uso en ceremonias rituales el cual tenían un valor simbólico importante. La colocación de las narigueras y orejeras en lugares específicos del cuerpo también puede indicar su uso en relación con ciertas prácticas culturales.

Otro buen ejemplo de los objetos desarrollados por la cultura Tumaco con procesos de orfebrería fueron los mascarones representativos, los cuales eran considerados muy valiosos y eran utilizados en ceremonias religiosas y políticas. Estos mascarones solían tener diseños basados en dioses, animales y seres humanos. Lo cual representa bastante bien la adoración de esta cultura por el mundo que le rodeaba. En la costa norte ecuatoriana se encontraron dichas piezas y además de eso se data que las más antiguas datan del año 325 A. C. y se trata no solo de máscaras ya que también hay pequeños alambres martillados, asociados a cerámicas de la fase Inguapí, en la región de Tumaco (Bouchard 1982-83:222, citado por Patiño, 1988, p. 78). En la siguiente imagen se pueden observar varios mascarones representativos típicos que eran utilizadas por los Tumaco.

Mascarones representativos de la cultura Tumaco (Aragón, 2020).

De la figura anterior se pueden observar varios de los diferentes mascarones de piedra de la cultura Tumaco, los cuales poseen rasgos animales como jaguares, lo que resalta la gran importancia del mundo animal en la simbología y los rituales de esta civilización precolombina. Además, se cree que dichos mascarones eran utilizados por chamanes en ceremonias y rituales para conectarse con el mundo espiritual y obtener conocimiento. La presencia de rasgos animales en estos mascarones puede estar relacionada con la importancia otorgada a ciertos animales en la cosmovisión Tumaco, así como con la creencia en la capacidad de los chamanes para transformarse en animales durante sus prácticas rituales. Asimismo, el uso de la piedra como material para la creación de estos objetos es significativo, ya que se considera que este material tiene propiedades simbólicas y mágicas en diversas culturas prehispánicas de la región. 

Si estas interesado(a) en probar lo que aprendiste sobre la cultura Tumaco, te invitamos que respondas unas preguntas sobre lo que leíste en este blog. Para hacer esto accede al siguiente link: https://forms.gle/oAn3fZgpYXANhEe27

Referencias 

Aragón, E. H. (27 de 10 de 2020). slideshare. Obtenido de slideshare: https://es.slideshare.net/EduardoAragon/arte-precolombino-de-colombia-cultura-tumaco-tolita-la-gente-del-manglar

Pérez, J. R. (29 de 5 de 2021). lifeder. Obtenido de lifeder: https://www.lifeder.com/que-fue-la-cultura-tumaco/

Patiño Castaño, D.  (1988). Asentamientos Prehispánicos en la Costa Pacifica Caucana. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales.

Patiño Castaño, D.  (2003). Tumaco Prehispánico. Asentamiento, Subsistencia e Intercambio en la Costa Pacifica de Colombia. Universidad del Cauca. 

Patiño Castaño, D. (2017). Tumaco-Tolita: cultura, arte y poder en la costa pacífica. Centro de Publicaciones Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Bouchard, J.F. (1998). Estudio Arqueológico del sitio El Morro-CCCP-Tumaco.


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